La caries de mis dientes
Una enfermedad deprimente, una referencia repentina, que desde mis entrañas invadió mi mente. Así fuiste me alegoría mi fantasía y mi destructiva osadía.
Ahora mastico mis ideas, controlo el dolor; esa irritante pulsación en mi oreja que me ausentaba de las horas, del día, de la semana de mi vida…hoy no me duele la muela y en mis oídos no hay latidos.
CCV.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario