Los auténticos deseos...se encierran en la alcoba.
Voy a la cama con mi último relato en la cabeza...Dos cuartillas y media de forzada imaginación e insaciables ideas…me siguen como entes malvados y siento que Morfeo me quiere llevar a su lado, dejo las ideas y apago la luz.
Cierro los ojos y de repente…intento agudizar el sentido del oído. No puedo remediarlo, pero soy curiosa y una aprendiza a voyeur.
Escucho ensimismada y con atención e intento imaginarme las maniobras que entre vos busca hacia su cuerpo buscando el fin para el que se ha visto envuelto ensimismo.
Deseo acariciarlo…me estoy acariciando me estoy sintiendo, estoy imaginando…nadie habla en una habitación solo se encuentra un lecho…una tela, me cubre a medias –es vehemencia?…si dicen que el infierno tiene llamas y las que han sido provocadas fueron cenizas, entonces me encuentro en el…estoy ardiendo.
Prefiero olvidarme que la temperatura me asfixia…aun respiro…es mejor seguir despierta.
Mientras revivo…Te recuerdo…mis dedos estremecen mis sentidos, inhalo el suspiro de un ¨bostezo negado ¨ el sudor me recorre la garganta y pierdo la mirada…no encuentro el sentido…pero no lo busco, por tal razón no tendría que entenderlo, ni siquiera que extrañarlo, no lo conozco. Mis muslos se estrechan encierran un instante, mis talones se enlazan se arrastran suavemente sobre la cama, mis pechos han despertado, el color del carmín es similar al tono de mis labios excitados…que dejan caer ambrosía me eh postrado y aun tiemblo, mis rodillas se encuentran…caen hacia un lado.
Abro los ojos y veo la pared, eh terminado…puedo acaso terminar así?...puede acaso la aurora agotado mis deseos…? Fue Morfeo quien se había llevado mi quimera o simplemente fue solo un sueño.
jueves, 24 de diciembre de 2009
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